Historia de la Cosmética Natural

El ser humano ha buscado siempre el cuidado y la belleza personales como forma de sentirse mejor consigo mismo.  Y la naturaleza le ha brindado todo lo necesario para ello, como lo atestigua la historia, desde la Antigüedad hasta hoy.

Egipto

 

La civilización egipcia fue la más avanzada en lo que se refiere a prácticas cosméticas, las cuales fueron copiadas por las demás civilizaciones.
Los egipcios creían que ser hermosos les acercaba a los dioses. Esto explica que se hayan encontrado frascos cosméticos en tumbas reales que datan del 3500 a.C. El papiro médico Ebers detalla la composición de diferentes cosméticos, como una crema antiarrugas compuesta por incienso, cera, aceite de moringa y ciprés, o exfoliantes a base de aceite, sal y polvo de alabastro.
Todo el mundo, tanto hombres como mujeres, de todas las clases sociales, usaban cosméticos, de la cabeza a los pies.
Aplicaban henna al cabello para teñirlo y darle brillo. Y para combatir su caída, usaban aceite de ricino.
Por higiene, solían afeitarse la cabeza, y además se depilaban completamente. Entre los métodos depilatorios que usaban, destacaban las ceras hechas de miel y zumo de limón.
Debido al calor, se bañaban diariamente en el Nilo. Los más pudientes, que podían permitírselo, realizaban los baños en sus casas, con ayuda de sirvientes.

Cleopatra

 

Cleopatra se bañaba en leche de burra, consiguiendo una piel extremadamente sedosa. También usaba la leche, mezclada con miel, como crema hidratante. Para evitar olores se aplicaban alumbre por todo el cuerpo. Siempre iban perfumados, y utilizaban aceites para hidratar y abrillantar la piel.

Los barros del río Nilo eran usados como mascarillas faciales.El maquillaje también lo usaban tanto hombres como mujeres. El saludable tono cobrizo de la piel de los egipcios, lo conseguían con óxido de hierro.

Los famosos ojos egipcios contorneados en negro se debían al kohl (polvo negro que se obtiene de los minerales galena o de la antimonita). Esta sustancia no sólo les servía para delinear los ojos y resaltar y oscurecer sus pestañas y cejas, sino que además les ayudaba a prevenir inflamaciones y enfermedades oculares y repeler tanto insectos como el polvo del desierto.

Utilizaban polvos que obtenían al triturar piedras semi-preciosas, de diferentes tonos, para colorear los labios y los párpados. Para maquillarse los ojos utilizaban polvo verde de malaquita o azul de lapislázuli. Y para pintar los labios, polvo rojo de hematita.

Las uñas se pintaban con henna. El color de éstas indicaba el estatus social: la nobleza las llevaba oscuras, y las clases bajas, en colores claros.                                                  

Oriente Medio

 

En todo Oriente Medio, así como en la India, también usaban kohl, henna y polvo de gemas. Las mujeres se liberaban del vello mediante la depilación con hilo.   

En la antigua Persia (actual Irán), fabricaron el agua de rosas, como tónico.   

En la Babilonia del 1.200 a.C. vivió Tapputi-Belatekallim, considerada la primera química y perfumista de la historia. Así está registrado en una tablilla cuneiforme de la época, donde se describe que para la creación de sus perfumes usaba flores, aceites, cálamo y mirra.  

En Siria, se creó la primera pastilla de jabón, hace 2.500 años. El jabón de Alepo se fabricaba, y se sigue fabricando, artesanalmente, con aceites de oliva y laurel. A raíz de las cruzadas, la producción de jabón se extendió por el Mediterráneo, llegando a Italia, Francia (jabón de Marsella) y España (jabón de Castilla).  

Lejano Oriente 

 

En el 3.000 a.C., los chinos ya embellecían las uñas con una mezcla de goma arábiga, cera de abejas, gelatina y clara de huevo.

La piel de porcelana de chinas y japonesas se debía al polvo de arroz que usaban para blanquear el rostro. En Japón, las geishas utilizaban pétalos triturados de cártamo, para pintarse los labios. 

Grecia

 

Los antiguos griegos rindieron gran culto a la belleza y difundieron el concepto de estética.Crearon los gimnasios, los baños públicos, y la figura de los «kosmetes», profesionales dedicados al cuidado y belleza del cuerpo.

La rutina general era hacer ejercicio, darse un baño y después, usar toda clase de cremas y aceites, mientras recibían masajes.                                                                                                                               Su ideal de belleza consistía en piel blanquísima, cabello rubio y cuerpo esbelto.

Las mujeres se aclaraban la piel con albayalde, y el pelo con manzanilla molida.

El médico griego Galeno creó lo que conocemos como cold cream, mezclando cera de abejas con aceites vegetales.  

Roma

 

En Roma, siguieron las costumbres estéticas de egipcios y griegos.

Los romanos popularizaron los baños públicos, donde no sólo se bañaban; también se exfoliaban la piel y se perfumaban. Limpiaban y blanqueaban sus dientes con polvo de piedra pómez.

Popea, la mujer de Nerón se bañaba en leche de oveja. 

Edad Media

 

El culto a la belleza decayó en Europa, debido a la pobreza, las epidemias y las guerras.  El uso de cosméticos se convirtió en un privilegio para los ricos. Las mujeres nobles se preocupaban especialmente del cabello, que solían llevar muy largo. Esperaban las visitas de mercaderes ambulantes, para comprar bálsamos y artículos cosméticos.

En esta época, los mayores avances cosméticos los realizaron los árabes. El conocido médico andaluz Abu al-Qasim (Abulcasis), fabricó las primeras barras de labios sólidas, los desodorantes roll-on, los dentífricos, colutorios y cremas solares.

Los árabes también crearon el hammam, sala de baños, donde realizan todo un ritual de belleza. Éste incluía saunas, inmersión en agua fría, exfoliación con jabón negro (pasta a base de aceitunas con sal) y guante kessa, mascarilla corporal de arcilla rassoul, y masajes.

Renacimiento

 

 Durante el Renacimiento se extendió el gusto por el placer y la belleza. Las mujeres perseguían como ideal estético una piel blanca, cabello rubio y un cuerpo con curvas.

En el siglo XVI, los monjes de la basílica de Santa María Novella, crearon el primer laboratorio de productos cosméticos y medicinales. Destacan sus sales de baño, jabones y colonias.

Siglos XVII – Actualidad 

 

Durante los siglos XVII y XVIII, caracterizados por el gusto por las extravagancias y exageraciones, tanto los hombres como las mujeres de la alta sociedad, usaban pelucas y un maquillaje muy recargado.   

En cambio, en el siglo XIX predominó la naturalidad. Se buscaba el efecto ‘nude’

Durante el siglo XX, se realizan diferentes investigaciones científicas, que llevan a la fabricación de infinidad de nuevos productos cosméticos. Esto conllevó la aparición de cada vez más sustancias químicas en ellos y un alejamiento de lo natural.  

No ha sido hasta finales del siglo XX cuando ha resurgido el uso de cosméticos sin sustancias químicas. Si hay un país al que le debemos este retorno a lo natural, es Alemania. De allí son todas las empresas pioneras en cosmética ecológica, como Welleda, Logona o Dr. Hauschka. 

Futuro

 

El futuro es incierto pero el cuidado de nuestra piel está en nuestras manos, en nuestra cosmética. Nosotros somos los consumidores de estos productos y los que tenemos la responsabilidad con nuestra piel y salud.

La cosmética Natural, Bio y Eco nos da la seguridad que merece nuestra piel. El futuro es el cuidado y mantenimiento de nuestra belleza, tanto interior como exterior. Un futuro en el que también cuenta nuestro entorno. Un entorno limpio y respetuoso con el medio ambiente. Tenemos la obligación de cuidar el mundo y la naturaleza que tanto nos ofrece. No debemos descuidar estos grandes valores que nos aporta el planeta.

El futuro está cerca y depende totalmente de nuestros actos y hábitos diarios. Está en nuestro poder el que demos lo mejor de nosotros mismos para cuidarnos y sobre todo cuidar nuestro mundo.

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