La forma definitiva para identificar qué tipo de piel tienes

¿Cuántas veces te has preguntado qué tipo de piel tienes y no has sabido averiguarlo? La cantidad de información que encontramos hoy en día en todas partes (internet, sitios web de belleza, vídeos, entre otros) es un conjunto de información que nos vuelve tan locas, ¡y no sabemos de cuál fiarnos al 100 %!

Nosotras no queremos ofrecerte una única solución para que sepas qué tipo de piel tienes, sino que te presentamos todas las formas que existen para que lo averigües de una vez por todas. Esta guía te puede servir en el transcurso de tu vida, ya que tu piel nunca está igual y sabes que va variando según transcurre el tiempo.

La mayor parte de las veces que probamos o compramos un producto, una crema facial, un serum o cualquier cosmético, ilusionadas pensamos que va a cumplir con lo que necesitamos, y la mayoría de las veces… ¡Nada más lejos de la realidad!
Desde el buen olor, hasta lo refrescante del producto. Todo nos atrajo desde un primer momento, pero posteriormente, ¡hasta granos nos han salido! ¡Horror!

¿Qué necesitamos saber para identificar nuestro tipo de piel?

Lo primordial es aprender a reconocer cómo podemos mejorar el interior de nuestra piel para que sea mejor por fuera. Para ello hoy, te proporcionaré algunas ideas orientativas para que te identifiques con qué tipo de piel tienes.

Piel normal

Si tienes este tipo de piel, ¡eres muy afortunada! Este tipo de piel se caracteriza por mostrar un aspecto saludable, terso y en equilibrio constante. Sobre todo, son los más pequeños los que más disfrutan de este tipo de piel e igual tú también gozas de ella.

Si ves que tienes todo el rostro de un tacto suave, elástico, de un color rosáceo y además posees la ausencia de impurezas por la fantástica circulación que tienes, significa que tienes una piel normal. Cabe destacar que tampoco posees esa tendencia a la sequedad de la cara ni a la grasa en la zona T (frente, mejillas, barbilla) y, por supuesto, no tienes granos ni espinillas.

¡Enhorabuena! ¡Muchos y muchas te envidiamos! Gozas de una piel muy sana y equilibrada. Igualmente, no te despistes y sigue observando las zonas de tu cara para seguir tratándola de una manera correcta.

Piel Grasa

¿Te miras en el espejo y ves muchas impurezas, poros abiertos y muy visibles? Quizás te notas una capa de grasa por toda la cara y brillo en el rostro. Entonces estamos hablando de una piel grasa, la que tiende a producir más sebo del necesario.

Las causas que pueden derivar a tener este tipo de piel pueden ser a la predisposición genética, el estrés o incluso las fluctuaciones hormonales o el mal uso de productos faciales. Desafortunadamente, el resultado de estas causas es la aparición de granitos y espinillas que siempre nos preocupan y suelen salir en los mejores momentos, ¡tan oportunos!

Lo positivo de este tipo de piel es que no te salen tantas arrugas y es más resistente al envejecimiento, ¡esto es una buena noticia!

Si has descubierto que este es tu caso y te preocupa lo que has leído, ¡no te desesperes! Con un buen cuidado diario y usando los productos adecuados, conseguirás controlar este tipo de piel.

Piel Seca

Si tiendes a la deshidratación facial con mayor facilidad, se nota la piel con tirantez, elástica y en ocasiones te aparecen picores en la zona e incluso irritaciones por los cambios de temperatura, sobre todo cuando sales de la ducha o sales de un ambiente de calor a frío… entonces has descubierto que tienes la piel seca.

Es más complicado que las pieles secas retengan líquido en su interior. Esto es debido a que la piel no produce el suficiente sebo para mantener la humedad de la piel, derivándonos a la sequedad. La piel puede tender a escamarse en ocasiones. Además, podemos notar que las líneas de expresión, manchas y arrugas se marcan más fácilmente.

Pero tranquila, todo tiene solución. Con una buena hidratación y un buen cuidado fácil todo se puede controlar. Lo único que tienes que estar más pendiente y dedicarle más tiempo, ¡nada fuera de lo común!

 

Piel Mixta

Ya hemos visto las características de una piel grasa y una piel seca. Ahora, para identificar una piel mixta, bienvenidos al 50-50. Hablamos de esta piel si tienes unas zonas que te producen más grasa o impurezas, tienen un aspecto más brillante (Zona T: Frente, Nariz, Barbilla) y otras zonas que se te resecan más como la zona de las mejillas.

¿Acabas de descubrir que tienes una piel mixta? Entonces eres una persona común de los miles que presentan este tipo de piel. Se caracteriza por ser un tipo de piel delicada y cuyo cuidado es un reto, ya que tenemos que cuidarnos la piel en función de zonas y controlarlas de una manera correcta.

 

Pieles Sensibles

Las pieles sensibles son muy reactivas por causa de una insuficiente protección cutánea. Si tienes tendencia a irritaciones, rojeces, tirantez facial o incluso picores, entonces estamos hablando de que tu tipo de piel es “sensible” y necesita cuidados especiales. ¡Cuidado con qué productos cosméticos te aplicas! Si no son los correctos, pueden empeorar. Tendrás que prestar más atención a tu piel y mimarla mucho. Suelen tender a la descamación, la zona de la T suele estar grasa, pero el resto del rostro presenta mayor sequedad.

BIOIMPORTANT: Para poder equilibrar este tipo de piel debes de cuidarte y mantener una dieta muy sana “rica en vitamina C” y mantenerte hidratada en todo momento.

Es importantísimo que sepas que, dependiendo de nuestro estilo de vida, trabajo, genética, factores externos (como frío o calor) emociones, la edad, medicamentos, entre otros, la piel puede cambiar a estar muy grasa a estar muy seca o de repente tener piel mixta a ser una piel seca y falta de nutrición, también por envejecimiento prematuro.

Hay que cuidar el órgano más extenso de nuestro cuerpo …  “Somos lo que comemos y la piel, también come…”
Biomelisa

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